En las publicaciones sobre Integración de las TIC en Competencias Ciudadanas o formación en Ciudadanía que iniciamos con esta entrega, proveeremos a los docentes material que contiene planteamientos, ideas prácticas y recursos que les ayuden a alcanzar este fin.
Las Competencias Ciudadanas están basadas en las Ciencias Sociales y en la filosofía, pero van más allá:
Consiste, para el estudiante, en el "saber hacer" con esos conocimientos; en saber comportarse como ciudadano informado y participativo. La formación en Ciudadanía tiene aspectos que la diferencian claramente de la preparación que se da en las materias de estudio tradicionales. Esta abarca habilidades y actitudes para la acción, participación, asociación, organización, acción colectiva, intercambio de opiniones, expresión de puntos de vista y modificación de posturas, entre otras. Además, tiene por fin último conseguir el empoderamiento” del estudiante. En palabras de Antanas Mockus, “un buen ciudadano, un ciudadano competente, es quien sabe y tiene un conjunto de habilidades, conocimientos, disposiciones y actitud favorables al desarrollo de la ciudadanía, que facilitan y propician su propia participación como ciudadano y también, los procesos colectivos de construcción de ciudadanía ” .
Las Competencias Ciudadanas son un conjunto de conocimientos, habilidades y disposiciones para construir convivencia, participar democráticamente y valorar el pluralismo en la búsqueda del bien común. Formar en esta área es una labor muy compleja en los países hispanoamericanos. Se necesita pasar de una concepción que únicamente desarrolla Ciudadanía Pasiva a otra que, además, desarrolle Ciudadanía Activa; esto es, que no solamente busque la formación en conocimiento, comprensión y conductas que permitan la convivencia en comunidad y la observancia de la ley, sino que además promueva el desarrollo de habilidades de participación para asumir posiciones críticas, debatir con argumentos sólidos y proponer modelos alternativos de estructuras y procesos democráticos.
Para respaldar las consideraciones anteriores es necesario atender tres aspectos de la formación en Ciudadanía:
El primero tiene que ver con la Educación sobre Ciudadanía: suministrar a los estudiantes conocimientos y elementos suficientes sobre la historia nacional y las estructuras y procesos tanto del gobierno como de la vida política; además, propiciar el respeto por las diferencias y los procesos de convivencia.
El segundo tiene que ver con la Educación mediante el ejercicio de la Ciudadanía: facilitar el aprendizaje mediante la participación activa de los estudiantes en experiencias democráticas ya sea dentro del colegio, en el entorno inmediato o en la comunidad (por ejemplo, intervención en el gobierno estudiantil, en la realización de encuestas de opinión, en proyectos ambientales del colegio o de la comunidad). Este tipo de participación refuerza el componente de conocimiento, mediante la acción.
El tercero hace referencia a la Educación para la Ciudadanía: formar para equipar a los estudiantes con un conjunto de herramientas (conocimiento y comprensión; habilidades y aptitudes; valores y disposición a la acción) que les permitan asumir de manera activa y sensata, cargos y responsabilidades a lo largo de toda su vida.
Pero además de las consideraciones previas, los estudiantes van a ejercer esta ciudadanía en un mundo cada vez más globalizado (económica, política y culturalmente) lo que conlleva afrontar problemas globales que requieren soluciones igualmente globales. Constancia de lo anterior es el papel que en el orden internacional cumple la ONU en varios frentes: procesos de paz, alimentación, educación y cultura, infancia, salud, etc. Para no ir muy lejos, la guerra de Irak demostró suficientemente los problemas de legitimidad que se generan cuando una potencia mundial decide actuar por fuera de este orden.
En esta“Aldea Global” donde vivimos, se debe definir el alcance del significado de ciudadanía; ¿es una ciudadanía participativa en el entorno local?, ¿nacional?, ¿global? o ¿en todos los anteriores? Porque es innegable que los cambios generados por la innovación en las telecomunicaciones y en las tecnologías de la información, especialmente Internet y la Web, han posibilitado una “sociedad civil globalizada”; esto, si se quiere, es una nueva manera de ver el mundo y para participar en ella, de forma activa, Internet ofrece varias opciones. Lo anterior ha generado una especie de ciudadanía virtual o, más bien, que se ejerce en un contexto virtual. Para poder ejercerla como “ciudadano bien informado” se requiere que, dentro de la preparación en Competencias Ciudadanas, se incluyan, además de lo anteriormente expuesto, la competencia en el manejo de información (CMI) y en el manejo y comprensión de los medios (Alfabetismo en Medios), que permiten a los estudiantes desenvolverse con propiedad y autonomía en los entornos virtuales.
En lo que hace referencia a la integración de las TIC, para apoyar la formación en Competencias Ciudadanas, estas ofrecen herramientas nuevas y poderosas especialmente efectivas en:
- A. fuente para convertirse en ciudadanos informados;
- B. desarrollo de habilidades para la indagación y la comunicación;
- C. desarrollo de habilidades de participación y acción responsables.
A. CIUDADANOS INFORMADOS
Para ser ciudadanos informados y estar en capacidad de desempeñar un papel activo en la democracia, se necesita tener acceso a la información. Los ciudadanos informados están mejor preparados para comunicar sus ideas, participar en elecciones, aprovechar oportunidades, obtener servicios, velar por sus derechos, negociar eficazmente y controlar tanto las acciones del estado, como las de los demás actores de la sociedad. Todos estos factores son claves para el buen funcionamiento de la democracia.
Internet ha posibilitado acceso fácil y prácticamente ilimitado, para el común de las personas, a una variedad de recursos que anteriormente eran muy difíciles de alcanzar o que tenían una serie de restricciones o condiciones para hacerlo. Ejemplos de esto son: sitios Web informativos (organizaciones, medios de comunicación, gobiernos, etc.), transmisión de eventos en vivo, videoconferencias, discusiones en línea, foros, chats y boletines de último minuto. Una inmensa cantidad de entidades, públicas y privadas, publican en Internet información de interés para la ciudadanía, opiniones y puntos de vista diferentes, que de otra manera serían de muy difícil acceso. Todo esto justifica plenamente la conexión de todas las escuelas a Internet.
Por Internet se puede acceder a información sobre derechos humanos, constitución, política, participación ciudadana, investigaciones, etc. Ingresar a proyectos sobre formas de gobierno, sistemas electorales y, “WebQuests” dedicadas a paz, discapacidad, tolerancia, pobreza, globalización y diversidad, entre otros temas. También se puede acceder a currículos sobre alfabetismo en medios y diferentes metodologías para desarrollar competencia en el manejo de información.
B. INDAGAIÓN Y COMUNICACIÓN
La indagación implica desarrollar habilidades de investigación como averiguación, observación, organización de datos, planteamiento de hipótesis, reflexión y acción. Además, requiere de los estudiantes capacidad de pensamiento crítico; habilidad para resolver problemas; reflexión sobre la veracidad, validez y pertinencia de la información que localicen; actitudes que promuevan la curiosidad y el sano escepticismo; y apertura para modificar las propias explicaciones a la luz de nueva evidencia [6]. El aprendizaje por indagación favorece muchos aspectos deseables en la formación en ciudadanía, especialmente los de aprender a través de la práctica y el descubrimiento.
El desarrollo de aptitudes para comunicarse por escrito, enfocándose en audiencias y mensajes específicos, se facilita con herramientas como el procesador de texto, los diarios virtuales (weblogs) y los periódicos escolares. El correo electrónico, las salas de conversación (chat rooms), los mensajes de texto y los debates en línea (listas de correo y grupos de discusión o foros) permiten, por una parte, que los estudiantes se Familiaricen con las reglas (implícitas y formales) del debate democrático y, por la otra, que ensayen y discutan ideas por fuera de su círculo escolar inmediato. Las discusiones en línea hacen posible la exposición a información e ideas; la construcción de argumentos más sólidos y complejos; la escogencia de la forma para comunicarse y la elección del método más eficiente para llegar a una audiencia objetivo.
Los boletines y periódicos escolares representan una excelente oportunidad para que los estudiante experimenten de primera mano cómo se produce un periódico, cómo se seleccionan los temas, cómo se investigan, qué enfoque se les da, qué es una información veraz y objetiva, cómo se redacta para estos medios, etc. Gracias a las TIC, ahora se pueden publicar en Internet los periódicos escolares, que tradicionalmente se han venido publicando en papel, con la reducción de costos que esto implica.
Ana Maria G.
